top of page
María asegura la fecundidad y la santidad de la Iglesia
25 de mayo de 2026
_edited.jpg)
María, en el Cenáculo, gracias a la misión materna que recibió al pie de la cruz, está al servicio de la comunidad naciente: es la memoria viviente de Jesús y, en cuanto tal, es el polo de atracción, por así decirlo, que armoniza las diferencias y hace que la oración de los discípulos sea unánime. Los Apóstoles, también en este texto, son enumerados por nombre, y como siempre, el primero es Pedro. (…) La Santa Sede vive de manera muy particular la co-presencia de ambos polos: el mariano y el petrino. Y es el polo mariano el que asegura la fecundidad y la santidad del petrino, con su maternidad, don de Cristo y del Espíritu.
León XIV
bottom of page